Felipe Gonzalez Abad
Objetivo 4. Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos. (1)
Resulta interesante que la ONU defina este objetivo de la Agenda 2030 mediante sus características de inclusividad y equidad, referidas a los individuos que van a recibir la educación, sin mencionar para nada el contenido de lo que tienen que recibir y para qué lo van a recibir.
Parecería razonable que la ONU pidiera que los Estados definieran para qué quieren la educación.
De esta forma, el objetivo podría empezar refiriéndose al contenido de la educación que debe ser impartida y también a los atributos que este mismo contenido debe ofrecer. Por ejemplo, debería enfatizar que la educación debe de ser completa, objetiva, no ideologizada, neutral, capacitante, etc.
La ONU es un instrumento de los Estados que la componen, los cuales, los Estados, son a su vez instrumentos de las sociedades a las que sirven y siendo esto así, los Estados deberían comenzar describiendo los atributos del servicio educación y cultura del cual van a disfrutar los miembros de la sociedad a la que sirven.
De esta forma algunos de estos conocimientos estarían orientados a facilitar la creación de riqueza y servicios en la sociedad y serían: tecnología, ciencias, economía, salud, seguridad, etc., por supuesto, pero otros y tan importantes como estos, serían aquellos orientados a que los miembros de la sociedad reconozcan su sentido de pertenencia, sabiendo de dónde viene la sociedad en la que viven, cómo se ha formado, cuáles son los rasgos comunes de los miembros que la componen, hacia dónde parece que quiere ir, etc. Para conseguir esto materias como filosofía, historia, lengua, ética y valores, etc., serían importantes.
De forma natural estas materias deberían integrarse en el conjunto del proceso educativo que debe ser permanente, aunque desde el comienzo adaptado a la edad y circunstancias de las personas que lo van recibiendo.
Todo ello coronado por el hecho de que el principal motor educativo de una sociedad es la familia y que el Estado solo debe actuar como alternativa o como complemento.
En definitiva, la puesta en marcha de este objetivo debería comenzar por definir el servicio de educación que necesita la sociedad en sus diferentes ni veles y dotarlo por medio de profesionales altamente valorados social y económicamente.
Nada de esto aparece en la descripción del Objetivo 4 ni en sus metas.
(1) https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/education/
Meta 4.1 Asegurar la calidad de la educación primaria y secundaria. Se define la meta diciendo que: “De aquí a 2030, habrá que asegurar que todas las niñas y todos los niños terminen la enseñanza primaria y secundaria, que ha de ser gratuita, equitativa y de calidad y producir resultados de aprendizaje pertinentes y efectivos”.
La agenda sugiere que se mida mediante estadísticas el grado en que los niños y adolescentes han alcanzado al menos un nivel mínimo de competencia en lectura y matemáticas al final de la educación primaria y al final de la educación secundaria inferior, desglosado por sexo; y también la Tasa de Finalización de los niveles de educación primaria, secundaria inferior y educación secundaria superior.
Según esto, la ONU y los Estados creen que podrán demostrar que un determinado porcentaje de las personas de distinto sexo que forman parte de sus sociedades saben leer y tiene conocimientos de matemáticas. Bueno e interesante, aunque el objetivo debería ser el 100% y para los dos sexos.
Pero además deberían ser conscientes de que es en este periodo de la vida de las personas cuando se desarrolla la seguridad, la autoestima, la capacidad de relación y el conocimiento del entorno personal y físico y es en esta etapa cuando se deben adquirir las habilidades y los valores fundamentales para el resto de sus vidas.
Esto es algo más que lectura y matemáticas elementales.
Y no son sólo los Estados sino la sociedad la que siente qué es lo que sus hijos van a necesitar para preparar su futuro.
En estas fases, además de aprender a leer y matemáticas todos deben familiarizarse con los componentes del amplio espectro de la cultura lo que incluye, entre otros campos, la historia, la filosofía, las mitologías, las lenguas clásicas y actuales, así como la gama completa de las ciencias.
Los individuos con este bagaje pueden aspirar a pasar a la formación superior, pero sin ello no entenderán lo que les rodea, serán manipulables y el adanismo será la base de muchas de sus realizaciones. Véase la clase dominante actual.
Otro tema es el de la gratuidad de esta formación.
En este mundo nada es gratis y menos si el servicio es público y quien lo da son los gobiernos. En estas sociedades el precio se paga por adelantado en forma de impuestos y, en muchos casos, los clientes, las familias, no suelen tener capacidad de elección.
Parecería razonable que el Estado tuviera una función de control de calidad, actuando por excepción para paliar las carencias, y facilitando la provisión, en competencia, de estos servicios a la iniciativa privada
Meta 4.2 Asegurar el acceso y calidad de la educación Preescolar. Con el mismo estilo que en el caso anterior, se define la meta diciendo: “De aquí a 2030, asegurar que todas las niñas y todos los niños tengan acceso a servicios de atención y desarrollo en la primera infancia y educación preescolar de calidad, a fin de que estén preparados para la enseñanza primaria”.
También en esta meta, la agenda sugiere que se mida mediante estadísticas la proporción de niños de 24 a 59 meses cuyo desarrollo es adecuado en cuanto a la salud, el aprendizaje y el bienestar psicosocial, desglosada por sexo.
Igual que en el caso anterior propone medir la tasa de participación en el aprendizaje organizado, un año antes de la edad oficial de ingreso en la educación primaria, también desglosada por sexo.
Llegados a este punto, lo que deberían hacer los Estados es preguntarse qué pasa en su país, en el que sólo un determinado porcentaje de los niños menores de 5 años tienen servicios y atención necesaria para su desarrollo preescolar.
Desde el principio de los tiempos esta formación siempre ha sido proporcionada por las familias, como ocurre, con diferentes periodos de tiempo, en el resto de los mamíferos. En el género humano esta fase suele ser de mayor duración y no tiene sentido hacer análisis por sexos siempre debe ser igual.
Conocer el porcentaje por sexos de la carencia de este tipo de atención infantil, sólo debería servir para tener una idea del volumen del problema, eso sí por sexos.
Meta 4.3 Asegurar el acceso igualitario a la Formación Superior.
El objetivo definido de esta meta es: “De aquí a 2030, asegurar el acceso igualitario de todos los hombres y las mujeres a una formación técnica, profesional y superior de calidad, incluida la enseñanza universitaria”.
También en esta meta se sugiere a los Estados que la Comisión de Estadística en relación con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible vaya evaluando la tasa de participación de jóvenes y adultos en la educación y formación académica y no académica en los últimos 12 meses, desglosada por sexo.
Esta obsesión por el desglose sexual en los temas relacionados con la educación debería ser revisada porque la educación en las primeras etapas debe ser igual para todos sin excepción y en la educación superior no tiene sentido porque se debe adecuar a la capacidad y vocación de los individuos.
Los niveles de formación superior, como objetivo de los Estados, deben incluir no solo la formación académica universitaria clásica sino también la formación profesional superior. En ambos casos, necesaria para acceder a las actividades empresariales y de servicios que requieren conocimientos específicos de alto nivel, para ejercer profesionalmente en las áreas de salud, economía, educación, derecho, tecnología, administración y servicios públicos
Al primar la capacidad y la vocación de las personas que acceden a estos niveles de educación hay que señalar que la formación superior no empieza y termina con un currículo docente cerrado. En general la educación superior está compuesta por al menos tres grados en cada carrera universitaria que se van alcanzando en etapas y que se pueden ir complementando con otras áreas del conocimiento y los Estados deben favorecer el desarrollo de este tipo de formación como factor generador de riqueza.
Finalmente, la mayor parte de los Objetivos de la Agenda que presenta la ONU y las metas asociadas a sus soluciones parecen vinculadas a que alguien realice donaciones. Se supone que este alguien o “alguienes” sean los estados más ricos o los multimillonarios de este mundo lo que solo tiene un inconveniente y es que estas donaciones siempre tienen un coste para el que las recibe.
Es por esta razón, por lo que a lo largo de este análisis de la Agenda 2030 venimos insistiendo en que las soluciones van a venir de la mano de la “Creación de Riqueza” y para ello una de las herramientas fundamentales es la Formación Superior.
Meta 4.4 Aumento de las competencias para acceder al empleo. “De aquí a 2030, aumentar considerablemente el número de jóvenes y adultos que tienen las competencias necesarias, en particular técnicas y profesionales, para acceder al empleo, el trabajo decente y el emprendimiento”.
La primera observación que sugiere el título de esta meta es que utilice el adjetivo decente para calificar el trabajo profesional deseable cuando se supone que, en todo el mundo, el trabajo profesional indecente debería estar prohibido por ley.
Por otra parte, y en estos momentos, existe la obsesión por la “Digitalización” elevándose a categoría el aprendizaje del manejo de instrumentos técnicos que permiten manejar información y hacer tareas rutinarias. Los que promueven esto, no tienen en cuenta que la Digitalización es sólo una herramienta que mejora en alguna medida la eficiencia de los procesos, pero no aumenta la confianza y la seguridad que los jóvenes necesitan adquirir a lo largo de su proceso educativo.
La agenda sugiere determinar la proporción de jóvenes y adultos con competencias en tecnología de la información y las comunicaciones (TIC), desglosada por tipo de competencia, aunque en este caso se centra en el conocimiento de las TIC y afortunadamente no pide el desglose por sexos.
La competencia en TIC en la mayor parte de los países se viene exigiendo desde la década de los años sesenta del siglo pasado.
Ser competentes en las TIC está muy bien y puede ser útil para explicar la naturaleza y los niveles de los empleos en algunos países, pero la realidad del empleo en el mundo ofrece un espectro mucho más amplio que no parece se ha considerado en la elaboración de la Agenda.
De forma convencional se admite que en los diferentes países hay empleos que dependen directamente del Estado al tiempo que la mayoría de los puestos de trabajo que generan riqueza, dependen de la iniciativa empresarial privada o individual.
Para hacernos una idea de lo que este tipo de trabajo representa, según la empresa de Software Empresarial “Findstack” (1) https://findstack.es/resources/small-business-statistics/ más del 99% de las empresas estadounidenses son pequeñas empresas, de las que se estima que en el mundo existen por encima de 400 millones y son las PYMES las que representan alrededor del 90% de las empresas y el 50% del empleo mundial. Por cierto que se necesitarán 600 millones de puestos de trabajo para 2030, sin contar el trabajo individual y familiar.
Teniendo en cuenta el peso de los diferentes tipos de empleo en las economías de las naciones la formación requerida en cada caso se elabora de forma diferente.
Así, por ejemplo, superado el acceso a los empleos profesionales del Estado, proceso que se supone lo establece el propio Estado, la formación específica para el desarrollo profesional de los empleos la proporciona el propio Estado, siendo su responsabilidad la capacitación y competencia de los profesionales que trabajan en los servicios que pretende proporcionar a la sociedad.
En el resto de las actividades profesionales, una vez superado el nivel de educación requerido por las empresas en la captación de profesionales es el propio interés de la iniciativa privada y empresarial el que proporciona la capacitación de los empleados para garantizar el éxito competitivo.
En el caso del trabajo individual y por cuenta propia que se desarrolla para atender el deseo bastante abundante de ser “el propio jefe de uno mismo”, la formación viene marcada por la necesidad de adquirir las habilidades que permitan satisfacer la demanda del mercado.
Llegados a este punto, la demanda de empleo para atender la iniciativa privada generadora de actividad empresarial vendrá favorecida por las facilidades que ofrezca el Estado para generar riqueza.
Se adjuntan, a título de ejemplo, un par de cuadros que vienen a demostrar las dificultades que ofrecen las estadísticas para valorar el resultado de las gestiones que relacionan el aumento de las competencias para acceder al empleo.
Se supone que el aumento de las competencias para encontrar empleo se debería relacionar con los resultados de empleo que se miden. La experiencia permite concluir que esa relación es difícilmente contrastable.
Las estadísticas se construyen con las informaciones que ofrecen las Administraciones Públicas de los Estados según sus propios criterios para definir lo que se miden y no existen estándares que hagan comparables los resultados de la misma medida entre diferentes países, aunque estos sean vecinos.
En el cuadro se trata de mostrar la tasa de desempleo de diferentes países para después poder relacionarlo con los esfuerzos realizados para aumentar las competencias que faciliten el acceso al empleo.
Las cifras hablan por sí mismas y permiten concluir erróneamente que, por ejemplo, el aumento de competencias para acceder el empleo en México es comparable con el del Reino Unido o con el de EE UU.
Objetivo 4. Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos. (1)
Resulta interesante que la ONU defina este objetivo de la Agenda 2030 mediante sus características de inclusividad y equidad, referidas a los individuos que van a recibir la educación, sin mencionar para nada el contenido de lo que tienen que recibir y para qué lo van a recibir.
Parecería razonable que la ONU pidiera que los Estados definieran para qué quieren la educación.
De esta forma, el objetivo podría empezar refiriéndose al contenido de la educación que debe ser impartida y también a los atributos que este mismo contenido debe ofrecer. Por ejemplo, debería enfatizar que la educación debe de ser completa, objetiva, no ideologizada, neutral, capacitante, etc.
La ONU es un instrumento de los Estados que la componen, los cuales, los Estados, son a su vez instrumentos de las sociedades a las que sirven y siendo esto así, los Estados deberían comenzar describiendo los atributos del servicio educación y cultura del cual van a disfrutar los miembros de la sociedad a la que sirven.
De esta forma algunos de estos conocimientos estarían orientados a facilitar la creación de riqueza y servicios en la sociedad y serían: tecnología, ciencias, economía, salud, seguridad, etc., por supuesto, pero otros y tan importantes como estos, serían aquellos orientados a que los miembros de la sociedad reconozcan su sentido de pertenencia, sabiendo de dónde viene la sociedad en la que viven, cómo se ha formado, cuáles son los rasgos comunes de los miembros que la componen, hacia dónde parece que quiere ir, etc. Para conseguir esto materias como filosofía, historia, lengua, ética y valores, etc., serían importantes.
De forma natural estas materias deberían integrarse en el conjunto del proceso educativo que debe ser permanente, aunque desde el comienzo adaptado a la edad y circunstancias de las personas que lo van recibiendo.
Todo ello coronado por el hecho de que el principal motor educativo de una sociedad es la familia y que el Estado solo debe actuar como alternativa o como complemento.
En definitiva, la puesta en marcha de este objetivo debería comenzar por definir el servicio de educación que necesita la sociedad en sus diferentes ni veles y dotarlo por medio de profesionales altamente valorados social y económicamente.
Nada de esto aparece en la descripción del Objetivo 4 ni en sus metas.
(1) https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/education/
Meta 4.1 Asegurar la calidad de la educación primaria y secundaria. Se define la meta diciendo que: “De aquí a 2030, habrá que asegurar que todas las niñas y todos los niños terminen la enseñanza primaria y secundaria, que ha de ser gratuita, equitativa y de calidad y producir resultados de aprendizaje pertinentes y efectivos”.
La agenda sugiere que se mida mediante estadísticas el grado en que los niños y adolescentes han alcanzado al menos un nivel mínimo de competencia en lectura y matemáticas al final de la educación primaria y al final de la educación secundaria inferior, desglosado por sexo; y también la Tasa de Finalización de los niveles de educación primaria, secundaria inferior y educación secundaria superior.
Según esto, la ONU y los Estados creen que podrán demostrar que un determinado porcentaje de las personas de distinto sexo que forman parte de sus sociedades saben leer y tiene conocimientos de matemáticas. Bueno e interesante, aunque el objetivo debería ser el 100% y para los dos sexos.
Pero además deberían ser conscientes de que es en este periodo de la vida de las personas cuando se desarrolla la seguridad, la autoestima, la capacidad de relación y el conocimiento del entorno personal y físico y es en esta etapa cuando se deben adquirir las habilidades y los valores fundamentales para el resto de sus vidas.
Esto es algo más que lectura y matemáticas elementales.
Y no son sólo los Estados sino la sociedad la que siente qué es lo que sus hijos van a necesitar para preparar su futuro.
En estas fases, además de aprender a leer y matemáticas todos deben familiarizarse con los componentes del amplio espectro de la cultura lo que incluye, entre otros campos, la historia, la filosofía, las mitologías, las lenguas clásicas y actuales, así como la gama completa de las ciencias.
Los individuos con este bagaje pueden aspirar a pasar a la formación superior, pero sin ello no entenderán lo que les rodea, serán manipulables y el adanismo será la base de muchas de sus realizaciones. Véase la clase dominante actual.
Otro tema es el de la gratuidad de esta formación.
En este mundo nada es gratis y menos si el servicio es público y quien lo da son los gobiernos. En estas sociedades el precio se paga por adelantado en forma de impuestos y, en muchos casos, los clientes, las familias, no suelen tener capacidad de elección.
Parecería razonable que el Estado tuviera una función de control de calidad, actuando por excepción para paliar las carencias, y facilitando la provisión, en competencia, de estos servicios a la iniciativa privada
Meta 4.2 Asegurar el acceso y calidad de la educación Preescolar. Con el mismo estilo que en el caso anterior, se define la meta diciendo: “De aquí a 2030, asegurar que todas las niñas y todos los niños tengan acceso a servicios de atención y desarrollo en la primera infancia y educación preescolar de calidad, a fin de que estén preparados para la enseñanza primaria”.
También en esta meta, la agenda sugiere que se mida mediante estadísticas la proporción de niños de 24 a 59 meses cuyo desarrollo es adecuado en cuanto a la salud, el aprendizaje y el bienestar psicosocial, desglosada por sexo.
Igual que en el caso anterior propone medir la tasa de participación en el aprendizaje organizado, un año antes de la edad oficial de ingreso en la educación primaria, también desglosada por sexo.
Llegados a este punto, lo que deberían hacer los Estados es preguntarse qué pasa en su país, en el que sólo un determinado porcentaje de los niños menores de 5 años tienen servicios y atención necesaria para su desarrollo preescolar.
Desde el principio de los tiempos esta formación siempre ha sido proporcionada por las familias, como ocurre, con diferentes periodos de tiempo, en el resto de los mamíferos. En el género humano esta fase suele ser de mayor duración y no tiene sentido hacer análisis por sexos siempre debe ser igual.
Conocer el porcentaje por sexos de la carencia de este tipo de atención infantil, sólo debería servir para tener una idea del volumen del problema, eso sí por sexos.
Meta 4.3 Asegurar el acceso igualitario a la Formación Superior.
El objetivo definido de esta meta es: “De aquí a 2030, asegurar el acceso igualitario de todos los hombres y las mujeres a una formación técnica, profesional y superior de calidad, incluida la enseñanza universitaria”.
También en esta meta se sugiere a los Estados que la Comisión de Estadística en relación con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible vaya evaluando la tasa de participación de jóvenes y adultos en la educación y formación académica y no académica en los últimos 12 meses, desglosada por sexo.
Esta obsesión por el desglose sexual en los temas relacionados con la educación debería ser revisada porque la educación en las primeras etapas debe ser igual para todos sin excepción y en la educación superior no tiene sentido porque se debe adecuar a la capacidad y vocación de los individuos.
Los niveles de formación superior, como objetivo de los Estados, deben incluir no solo la formación académica universitaria clásica sino también la formación profesional superior. En ambos casos, necesaria para acceder a las actividades empresariales y de servicios que requieren conocimientos específicos de alto nivel, para ejercer profesionalmente en las áreas de salud, economía, educación, derecho, tecnología, administración y servicios públicos
Al primar la capacidad y la vocación de las personas que acceden a estos niveles de educación hay que señalar que la formación superior no empieza y termina con un currículo docente cerrado. En general la educación superior está compuesta por al menos tres grados en cada carrera universitaria que se van alcanzando en etapas y que se pueden ir complementando con otras áreas del conocimiento y los Estados deben favorecer el desarrollo de este tipo de formación como factor generador de riqueza.
Finalmente, la mayor parte de los Objetivos de la Agenda que presenta la ONU y las metas asociadas a sus soluciones parecen vinculadas a que alguien realice donaciones. Se supone que este alguien o “alguienes” sean los estados más ricos o los multimillonarios de este mundo lo que solo tiene un inconveniente y es que estas donaciones siempre tienen un coste para el que las recibe.
Es por esta razón, por lo que a lo largo de este análisis de la Agenda 2030 venimos insistiendo en que las soluciones van a venir de la mano de la “Creación de Riqueza” y para ello una de las herramientas fundamentales es la Formación Superior.
Meta 4.4 Aumento de las competencias para acceder al empleo. “De aquí a 2030, aumentar considerablemente el número de jóvenes y adultos que tienen las competencias necesarias, en particular técnicas y profesionales, para acceder al empleo, el trabajo decente y el emprendimiento”.
La primera observación que sugiere el título de esta meta es que utilice el adjetivo decente para calificar el trabajo profesional deseable cuando se supone que, en todo el mundo, el trabajo profesional indecente debería estar prohibido por ley.
Por otra parte, y en estos momentos, existe la obsesión por la “Digitalización” elevándose a categoría el aprendizaje del manejo de instrumentos técnicos que permiten manejar información y hacer tareas rutinarias. Los que promueven esto, no tienen en cuenta que la Digitalización es sólo una herramienta que mejora en alguna medida la eficiencia de los procesos, pero no aumenta la confianza y la seguridad que los jóvenes necesitan adquirir a lo largo de su proceso educativo.
La agenda sugiere determinar la proporción de jóvenes y adultos con competencias en tecnología de la información y las comunicaciones (TIC), desglosada por tipo de competencia, aunque en este caso se centra en el conocimiento de las TIC y afortunadamente no pide el desglose por sexos.
La competencia en TIC en la mayor parte de los países se viene exigiendo desde la década de los años sesenta del siglo pasado.
Ser competentes en las TIC está muy bien y puede ser útil para explicar la naturaleza y los niveles de los empleos en algunos países, pero la realidad del empleo en el mundo ofrece un espectro mucho más amplio que no parece se ha considerado en la elaboración de la Agenda.
De forma convencional se admite que en los diferentes países hay empleos que dependen directamente del Estado al tiempo que la mayoría de los puestos de trabajo que generan riqueza, dependen de la iniciativa empresarial privada o individual.
Para hacernos una idea de lo que este tipo de trabajo representa, según la empresa de Software Empresarial “Findstack” (1) https://findstack.es/resources/small-business-statistics/ más del 99% de las empresas estadounidenses son pequeñas empresas, de las que se estima que en el mundo existen por encima de 400 millones y son las PYMES las que representan alrededor del 90% de las empresas y el 50% del empleo mundial. Por cierto que se necesitarán 600 millones de puestos de trabajo para 2030, sin contar el trabajo individual y familiar.
Teniendo en cuenta el peso de los diferentes tipos de empleo en las economías de las naciones la formación requerida en cada caso se elabora de forma diferente.
Así, por ejemplo, superado el acceso a los empleos profesionales del Estado, proceso que se supone lo establece el propio Estado, la formación específica para el desarrollo profesional de los empleos la proporciona el propio Estado, siendo su responsabilidad la capacitación y competencia de los profesionales que trabajan en los servicios que pretende proporcionar a la sociedad.
En el resto de las actividades profesionales, una vez superado el nivel de educación requerido por las empresas en la captación de profesionales es el propio interés de la iniciativa privada y empresarial el que proporciona la capacitación de los empleados para garantizar el éxito competitivo.
En el caso del trabajo individual y por cuenta propia que se desarrolla para atender el deseo bastante abundante de ser “el propio jefe de uno mismo”, la formación viene marcada por la necesidad de adquirir las habilidades que permitan satisfacer la demanda del mercado.
Llegados a este punto, la demanda de empleo para atender la iniciativa privada generadora de actividad empresarial vendrá favorecida por las facilidades que ofrezca el Estado para generar riqueza.
Se adjuntan, a título de ejemplo, un par de cuadros que vienen a demostrar las dificultades que ofrecen las estadísticas para valorar el resultado de las gestiones que relacionan el aumento de las competencias para acceder al empleo.
Se supone que el aumento de las competencias para encontrar empleo se debería relacionar con los resultados de empleo que se miden. La experiencia permite concluir que esa relación es difícilmente contrastable.
Las estadísticas se construyen con las informaciones que ofrecen las Administraciones Públicas de los Estados según sus propios criterios para definir lo que se miden y no existen estándares que hagan comparables los resultados de la misma medida entre diferentes países, aunque estos sean vecinos.
En el cuadro se trata de mostrar la tasa de desempleo de diferentes países para después poder relacionarlo con los esfuerzos realizados para aumentar las competencias que faciliten el acceso al empleo.
Las cifras hablan por sí mismas y permiten concluir erróneamente que, por ejemplo, el aumento de competencias para acceder el empleo en México es comparable con el del Reino Unido o con el de EE UU.
CUADRO DEL DESEMPLEO 2023 DE 70 PAÍSES
https://www.datosmundial.com/desempleo.php
En el caso de esta meta, con el objetivo de conseguir que las personas aumenten las capacidades y competencias que faciliten los accesos a empleos habría que potenciar en los países el desarrollo de la educación dual en las empresas y la creación con iniciativa pública y privada de escuelas profesionales especializadas por sectores de actividad empresarial.
MAPA INTERACTIVO DEL DESEMPLEO 2023
https://www.datosmundial.com/desempleo.php
Meta 4.5 Eliminación de la disparidad de género y colectivos vulnerables
En este mundo hay y seguirá habiendo personas altas bajas y de mediana estatura. También habrá personas de diferentes colores y razas y sorprendentemente con diversas capacidades físicas e intelectuales, incluso los hay y habrá unos que son más listos y otros menos. Cosas de la Naturaleza y para los creyentes también “cosas de Dios”.
Curiosamente lo de la vulnerabilidad es un adjetivo humano.
Cuando Colón llegó a América su reina, Isabel La Católica, en sus Leyes de Indias no instruyó al Almirante para que diferenciara a los indígenas por sus características morfológicas o intelectuales y tampoco si eran hombres o mujeres, todos eran iguales legalmente y además súbditos de la Corona en igualdad de condiciones con el resto de los españoles, solo les diferenciaría aceptar ser cristianos que en la época era el requerimiento fundamental.
En la época, nadie elaboraba índices de paridad entre hombres y mujeres. Al parecer no eran necesarios, los problemas eran de otra naturaleza.
Hoy día se recomienda que se realicen Índices de paridad entre mujeres y hombres con diferentes desgloses.
En cualquier caso, no deja de ser pintoresco el optimismo de estas iniciativas. Por ejemplo, en el artículo (1) “¿Cuáles son los países más avanzados en igualdad de género?” se afirma que: “Según las últimas previsiones del Foro Económico Mundial (FEM), es posible que haya que esperar hasta el año 2154 para que esto ocurra, pues si se mantienen los niveles de progreso actuales, harán falta 131 años para cerrar la brecha mundial de género”.
La cifra resulta de una precisión asombrosa si la comparamos con las decenas de miles de años que habita en la tierra el Homo Sapiens y los cientos de miles de años que lo hicieron sus antecesores, los Neandertales.
También sorprende la pretensión de hacer desaparecer la disparidad entre los géneros sin definir el tipo de disparidad al que se refieren puesto que si bien hay disparidad sobre las que se puede actuar como la “Legal” hay otras muchas sobre las que no tiene sentido hacerlo. Parece inevitable que ahora y en los sucesivo existan y cohabiten ricos y menos ricos, altos y menos altos y que existan diferentes roles profesionales sin que sea preciso la duplicación de los puestos por sexos; por ejemplo, no parece necesario que existan dos Secretarios Generales de la ONU, que uno sea hombre y el otro mujer, basta con que ambos sexos tengan el mismo derecho legal a ocuparlo.

https://es.statista.com/estadisticas/977585/tasa-mundial-de-ocupacion-por-genero-y-area-geografica
(2) https://es.statista.com/estadisticas/977585/tasa-mundial-de-ocupacion-por-genero-y-area-geografica
Meta 4.6 Asegurar la alfabetización y conocimiento de aritmética. El objetivo de esta Meta del Objetivo 4 de la Agenda 2030, es asegurar que, de aquí a 2030, todos los jóvenes y una proporción considerable de los adultos, tanto hombres como mujeres, estén alfabetizados y tengan nociones elementales de aritmética.
Parece excesivamente optimista pensar que conociendo las cuatro reglas y sabiendo leer y escribir una sociedad pueda llegar a ser más analítica y capaz de participar en su mejora”.
Según UNHCR-ACNUR, el 91% de los jóvenes del Mundo entre 15 y 24 años saben leer y escribir, pero no es suficiente.
Por otra parte, el informe de alfabetización de la UNESCO de 2010 (1) dice que, de un total de 184 países, hay 50 países que tienen un índice de alfabetización inferior al 80% de la población, de los cuales en 20 países el índice de alfabetización es inferior al 60% de la población. Lo que da una idea de por donde habría que empezar a resolver el problema.
| 173 | Etiopía | 49,15 |
| 174 | Sierra Leona | 48,15 |
| 175 | Costa de Marfil | 43,15 |
| 176 | Benín | 38,45 |
| 177 | Afganistán | 38,25 |
| 178 | República Centroafricana | 36,85 |
| 179 | Burkina Faso | 36,05 |
| 180 | Malí | 33,15 |
| 181 | Guinea | 30,45 |
| 182 | Sudán del Sur | 27,05 |
| 183 | Chad | 22,35 |
| 184 | Níger | 19,15 |
Países en los que el analfabetismo supera el 50% de la población
El organismo correspondiente de la ONU, una vez más, afirma que el problema se podría resolver con dinero: (2) “Esto requiere unos costes, que se han calculado en función del dinero que hay que dedicar a la alfabetización mundial.
Así, se calcula que cuesta unos 1.200 millones de dólares llevar la educación a todos los rincones del planeta, pero es una inversión para crear una sociedad más analítica y que sea capaz de participar en su mejora”.
Quizás, antes de calcular cuánto dinero se necesita para alcanzar el objetivo de alfabetización de la Agenda 2030 y quién lo va a gestionar, habría que reflexionar por qué o cómo es posible que haya regiones del mundo en las que las personas viven sin necesitar leer, escribir o hacer ligeros cálculos aritméticos.
Avanzado el siglo XXI resulta complicado describir la vida de las personas incapacitadas para leer, escribir y hacer cálculos aritméticos. La información solo les puede llegar de forma oral por otras personas o los medios de comunicación disponibles, pero están inhabilitados para encontrar otras fuentes con las que comparar las noticias que les llegan y tampoco evaluar lo que representan.
Otra limitación que tienen que afrontar estas personas es la de su integración en el conjunto de la sociedad ya que solo de forma hablada pueden conocer que se espera de ellos y cuáles son las oportunidades que la sociedad les ofrece. Por no mencionar los riesgos a los que están sometidos.
Finalmente, la reflexión al por qué o cómo es posible que haya regiones del mundo en las que las personas vivan sin necesitar leer o escribir lleva a que es la estructura social específica de cada región la que lo explica. Consiguientemente no parece razonable que se puedan hallar soluciones globales que se puedan aplicar de una forma eficaz y eficiente.
Por todo ello, resolver esta situación no debería suponer aplicar recursos económicos adicionales gestionados desde instituciones globales, sino que debería ser un mandato impuesto a los Estados.
(1)https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_por_tasa_de_alfabetizaci%C3%B3n
Meta 4.7 Fomentar la educación Global para el Desarrollo Sostenible. La Agenda 2030 define esta meta diciendo que: (1) “De aquí a 2030 asegurar que todos los alumnos adquieran los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante la educación para el desarrollo sostenible y los estilos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad de género, la promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial y la valoración de la diversidad cultural y la contribución de la cultura al desarrollo sostenible”.
En relación con la definición de la meta, en el documento (2) “Labor de la Comisión de Estadística en relación con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible” se propone una vez más medir el grado en que la educación para la ciudadanía mundial y el desarrollo sostenible, incluida la igualdad de género y los derechos humanos, se
incorporan en todos los niveles de:
- las políticas nacionales de educación,
- los planes de estudio,
- la formación de docentes y
- la evaluación de los estudiantes.
Es interesante constatar como toda la Agenda 2030 está influida por la filosofía de los Objetivos del Desarrollo Sostenible hasta el punto de primar esta nueva forma de Maltusianismo por delante del afán por conocer, lo cual ha caracterizado el desarrollo de la Humanidad desde sus comienzos.
En la propuesta de esta meta, no existen las Culturas Orientales, ni tampoco la Griega o la Latina. No existe el Cristianismo o la Tradición Judía y tampoco el Renacimiento. No existe la Historia.
No existe nada que explicar o estudiar anterior a los inventos culturales de finales del siglo XX y principios de XXI.
Se trata de que la nueva sociedad no reconozca que el mundo está enriquecido por las diferencias que existen y han existido a lo largo de su historia.
Insistir en imponer la igualdad en todo y a cualquier coste pretende conseguir que las sociedades sean más chatas y débiles y consiguientemente más fáciles de manejar con criterios y normas de aplicación universal que dificulten la libertad de las personas.
La reacción inmediata a estas tendencias es insistir en la importancia que tiene que la educación sea completa y explique la naturaleza de las cosas, la estructura de los entornos físicos y morales y su historia, así como la de las sociedades y las personas.
(2) https://ggim.un.org/documents/A_Res_71_313_s.pdf
Meta 4.a “Mejora de instalaciones educativas inclusivas y seguras. Construir y adecuar instalaciones educativas que tengan en cuenta las necesidades de los niños y las personas con discapacidad y las diferencias de género, y que ofrezcan entornos de aprendizaje seguros, no violentos, inclusivos y eficaces para todos”.
El resumen del informe 2021 de UNICEF(1) muestra, entre otros, los siguientes datos:
Agua potable: 3 de cada 10 escuelas, o el 29 por ciento, no cuentan con un servicio básico de agua potable, lo que afecta a 546 millones de escolares.
Saneamiento: 3 de cada 10 escuelas, o el 28 por ciento, no cuentan con servicios básicos de saneamiento, lo que afecta a 539 millones de niños.
Higiene: 4 de cada 10, o el 42 por ciento, de las escuelas no cuentan con servicios básicos de higiene, lo que afecta a 802 millones de niños.
Globalmente: 3 de cada 10 escuelas no tenían servicios básicos de agua 89 de 133 países estimaban que tenían más del 75 por ciento de cobertura de servicios básicos de agua potable en las escuelas en 2021
La misma fuente de UNICEF estima que lograr la cobertura universal en las escuelas a nivel mundial para 2030 va a requerir multiplicar por varias unidades las tasas de progreso actuales.
Con estas cifras y estimaciones sobre el suministro básico de agua potable y las instalaciones básicas para el lavado de manos, cuando la Comisión Estadística de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible investigue sobre la proporción de escuelas con acceso a electricidad, Internet con fines pedagógicos, computadoras con fines pedagógicos, infraestructura y materiales adaptados a los estudiantes con discapacidad, los resultados van a resultar insostenibles.
Lo peor de esta situación es que la mayor parte de estas carencias se encuentran principalmente en los centros de los primeros niveles de educación dotados económicamente por las Administraciones Públicas de los países afectados.
En otras palabras, los niños más desprotegidos y desde su primera infancia están recibiendo de forma permanente el mensaje de cómo los valora a ellos y a la educación que reciben, la sociedad a la que pertenecen.
Implícitamente la Agenda 2030 también envía el mensaje de que “otros” van a tener que pagar el esfuerzo para realizar el cambio.
Y no solo se trata de mejorar sino que además hay que mantener las dotaciones existentes en el resto de niveles formativos por parte de profesores y alumnos, como parte del proceso educativo. Quizás mejor de eso no hablamos.
(1) https://data.unicef.org/resources/jmp-wash-in-schools-2022/
Meta 4.b Aumento de becas para enseñanza superior. “De aquí a 2020, aumentar considerablemente a nivel mundial el número de becas disponibles para los países en desarrollo, en particular los países menos adelantados, los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países africanos, a fin de que sus estudiantes puedan matricularse en programas de enseñanza superior, incluidos programas de formación profesional y programas técnicos, científicos, de ingeniería y de tecnología de la información y las comunicaciones, de países desarrollados y otros países en desarrollo”.
La definición de esta meta como ocurre con la mayoría de los objetivos y metas de la Agenda 2030, suena bien y parece correcta. De hecho, la mayoría de las naciones como España, Francia o el Reino Unido que por razones históricas influyen en importantes áreas geográficas, tienen importantes programas de becas de investigación y estudios de las que se benefician los jóvenes estudiantes o titulados de esos los países de esas regiones.
No obstante, más allá de los objetivos personales de los beneficiarios y como ocurre con el resto de las actividades propuestas en la Agenda, estos programas suelen carecer de diseños estratégicos para la Creación de Riqueza en los países de origen.
Ocurre con frecuencia en el caso de los estudiantes alcanzan estas becas y son procedentes de países en desarrollo que, una vez acabado el periodo de formación, estos estudiantes procuran encontrar soluciones profesionales en los países de acogida. Mientras, en sus propios países, existen dificultades para conseguir inversión extranjera por no ofrecer suficientes garantías legales y culturales a los potenciales inversores extranjeros.
En este sentido, parecería más adecuado que además de mejorar el conocimiento científico o tecnológico de los beneficiarios, estas becas se complementaran con prácticas profesionales en empresas potencialmente interesadas en la inversión para el desarrollo económico de esos países. Esto haría posible que estos jóvenes profundizaran en el conocimiento de la realidad empresarial y del mundo de los negocios fuera de su país
De esta forma, los beneficiarios de las becas que firmarían junto a su aceptación el compromiso de su retorno al país una vez terminado el proceso de formación y prácticas, podrían quedar vinculados a las realidades económicas de otros países e irían constituyendo la nueva generación de empresarios de sus naciones.
(1) https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/education/
Meta 4.c Mejorar la cualificación de docentes. “De aquí a 2030, aumentar de forma considerable la oferta de docentes calificados, incluso mediante la cooperación
internacional para la formación de docentes en los países en desarrollo, especialmente los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo”.
La docencia es uno de los servicios que debe dispensarse a satisfacción de la sociedad a la que sirve y consiguientemente es la sociedad la que define los niveles de calidad que exige a los servidores y las retribuciones que está dispuesta a ofrecerlos.
Normalmente son las sociedades las que mejor conocen las necesidades y oportunidades profesionales que tienen que cubrirse.
Por ejemplo, para cualquier Estado deberían ser los objetivos de Creación de Riqueza, en competencia con otros Estados, los que determinasen que tipo de profesionales son necesarios para alcanzarlos.
Pretender alcanzar los objetivos que demanda la sociedad o el Estado sin disponer de los profesionales adecuados no tendría sentido. De la misma forma, tampoco sería lógico pretender disponer de los mejores profesionales sin la formación profesional correspondiente y en consecuencia para conseguir lo anterior se precisa del cuerpo docente capaz.
Promover el incremento de la oferta de docentes calificados sin vincularlo a factores como la población y los objetivos de la sociedad a la que van a servir parece poco eficaz y al no existir estándares los niveles que se tienen que alcanzar los establece la competencia y hay que estar preparado.
En este sentido y para conseguirlo, no basta con pedir a la “Comisión de Estadística de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible” que se mida en cada país la proporción existente de docentes con las calificaciones mínimas requeridas al profesorado de educación preescolar, primaria, secundaria inferior y secundaria superior para impartir enseñanza a cada nivel.
Es necesario que en primer lugar las sociedades y los Estados establezcan los objetivos de Creación de riqueza que consideren estratégicamente viables y se los crean y en consecuencia, determinen los niveles de excelencia que van a exigir a los docentes así como correspondientes medios de financiación y retribución para hacerlo posible.